Nuevo Laredo, Tamaulipas:

Más de 30 agentes de la Policía Estatal golpearon, detuvieron ilegalmente y le quitaron su equipo de trabajo al periodista de esta casa editora que cubría una volcadura, en donde los policías sustraían objetos de valor y resultaron evidenciados.

El reportero de este medio de comunicación se encontraba realizando su trabajo, cuando los policías se molestaron porque estaba tomando fotografías y videos de un accidente vial.

Una llamada al Centro de Control, Comando, Cómputo y Comunicación (C-4), alertó a las corporaciones de auxilio sobre una volcadura.

De manera inmediata, enviaron a los paramédicos de la Cruz Roja Mexicana (CRM), mismos que encontraron una camioneta abandonada, por lo que optaron por retirarse.

Se trata de una camioneta de la marca Ford tipo F-150 de color café modelo 2007, sin placas de circulación.

La unidad circulaba sobre el bulevar Luis Donaldo Colosio Murrieta de sur a norte y al llegar a la altura del kilómetro 4+120, se cargó a su extrema derecha dio varias volteretas y terminó volcada sobre su costado izquierdo a un lado del bulevar.

Pese a que la camioneta estaba abandonada y el lugar no estaba acordonado, los policías se portaron déspotas, altaneros, exigiendo al periodista dejara de realizar su labor informativa, argumentando que el área se encontraba acordonada, por lo que el reportero les hizo saber que no había nada acordonado, ni heridos; momentos después, bajaron unos conos y los colocaron.

Posteriormente, arribó una patrulla de la Dirección de Tránsito y Vialidad (DTyV), a cargo del Perito Francisco Alberto Ortiz, quien sin saber lo que sucedía, le dio la razón a los estatales.

Cuando este periodista realizaba su trabajo, resultó abordado por un grupo de policías estatales, siendo detenido, despojado de su equipo de trabajo, para luego ser esposado y privado de su libertad de manera ilegal.

Se le subió a la patrulla 709, y tras pasearlo por espacio de una hora por toda la ciudad, era golpeado y amenazado por los policías, incluso uno de ellos, dijo:

“Lástima que te vienen grabando tus compañeros, si no sí te parto toda tu #$%” (riéndose).

Cabe destacar que en ningún momento se identificaron los que traían el rostro cubierto y hablando por WhatsApp, y subiendo las fotografías que tomaron.

Finalmente se le trasladó y presentó a las instalaciones de Seguridad Pública de la Policía Estatal localizada en el fraccionamiento “La Fe”.

Tras tomar un par de fotografías, videos, más de 10 elementos con sus teléfonos celulares, tomaron los datos del periodista y por espacio de más de hora y media de tenerlo detenido, se le dio la libertad por falta de elementos que violaran el Bando de Policía y Buen Gobierno.

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